CONOCIENDO NUESTRA HISTORIA

La historia de Guamúchil de inicios del siglo XX a la actualidad se puede clasificar en tres grandes estapas:

La primera es la formación del pueblo moderno, que se da con la llegada del ferrocarril en 1907 hasta los inicios del movimineto Pro Municipio libre en 1957;

Un segundo momento, aunque corto, son los cinco años del movimiento de municipalización, de 1957 a 1962;

Y la época actual, que va desde 1962, cunado se crea el Municipio de Salvador Alvarado, cuya cabecera ocupa la ciudad de Guamúchil, hasta la fecha.

sábado, 3 de septiembre de 2011

EL ESCUDO DE GUAMÚCHIL

“Creció como el árbol, sin cuidado alguno”
El primer escudo de Guamúchil
Carlos Ezqueda supo interpretar lo que fue “el Guamúchil de su tiempo”, se le conoce por haber escrito obras de sumo valor para la región como Lexicón de Sinaloa y Crónica de Guamúchil, sin embargo mostró también inclinación hacia la pintura y la fotografía, y  aludo a estas últimas actividades para referirme a uno de los legados históricos más representativos del pueblo: el escudo de Guamúchil.     
Los pueblos asimilan su historia, y al tomar conciencia de ella proyectan sus inquietudes por diversos medios que no siempre suelen ser violentos, a veces se manifiestan en el discurso,  sea oral o escrito, y porque no, en ocasiones con el discurso simbólico.
Con formas sencillas, pero con una simbología muy precisa, Ezqueda elabora el primer escudo de Guamúchil. El motivo fue particular: eran las fiestas del cincuentenario de la Estación, transcurriendo el año de 1958. Se cuantificaron los cincuenta años de la joven ciudad, basado en la certera afirmación de que la fecha de la fundación moderna de Guamúchil había sido el primero de agosto de 1908, según esto, el día que se inauguró la estación con su pequeña construcción de madera.  Después de este hecho -marca indeleble de para población-, la historia local iba a tomar un curso que apuntaba hacia el progreso.  
En 1958, la sociedad daba visos de haber madurado en muchos aspectos, y sus habitantes mostraban ya indicios de cohesión  e identidad, inclusive en sus esferas intelectuales se cocinaban ideas que trascendían el mero plano de subsistencia y la cotidianidad, pues existían inclinaciones de los pobladores de la localidad que estribaban en segregarse del municipio de Mocorito.
Dicho desarrollo se había hecho patente en el lugar, debido al devenir inexorable del tiempo de progreso que vivía el país, que a su vez recaía sobre el pueblo, siendo su aspiración más diáfana,  poseer una administración propia como municipio libre. Entre otros, Carlos Ezqueda fue uno de los principales impulsores del movimiento, aunque jamás lo dijera abiertamente ni figurara entre los miembros del patronato pro municipio libre. Lo confirma su libro Crónica de Guamúchil, que es una apología del pueblo que lo adoptó fraternalmente; y lo ratifica la creación del escudo, elaborado desde su propia iniciativa y desde su perspectiva.
Este primer escudo muestra los símbolos más emblemáticos de la población como: el árbol de guamúchil, del cual deriva el nombre del poblado; la vía y la estación del ferrocarril, a lo que se debe su surgimiento formal; el cerro del Mochomo, punto geográfico conspicuo de su localización; y el sol naciente con el año de 1908 en su centro, evidenciando su nacimiento moderno que tuvo inicio el día de la inauguración de la estación. Sin embargo también contiene una frase que se encuentra en los bordes del escudo, que dice: “creció como el árbol, sin cuidado alguno” haciendo alusión al desamparo con el cual creció la población, que no es otra cosa que una apologética del autor ante las autoridades de Mocorito, reflejando cierto animadversión por haberles evitado toda ayuda pública en beneficio de la sociedad en desarrollo. La analogía de árbol complementa la defensa y exaltación del pueblo, que a pesar del abandono es capaz de buscar sus propios medios para subsistir y crecer en la adversidad y en lo inhóspito de su condición. A su vez, es una reafirmación de que el árbol de guamúchil ha madurado y es ya adulto, al igual que el pueblo, y puede vivir independiente de quienes –según se puede interpretar- ni lo sembraron ni lo cuidaron. Bajo tales circunstancias y con las vicisitudes que implicó enfrentar a los gobiernos municipal y estatal, Guamúchil logró erigirse como el municipio número 17 del estado de Sinaloa en el año de 1962, denominado Salvador Alvarado.  
Ezqueda, pese a no haber nacido en Guamúchil, asumió con toda responsabilidad y pasión el ímpetu de un pueblo que aspiraba conquistar los ideales de la democracia (igualdad  y libertad) en su espacio local, sin prever tal vez, la magnitud del legado histórico que confería de la actual ciudad. 
Para finalizar hago una aclaración al lector: el presente escudo -como pudo verse anteriormente- nació en un momento preciso de la historia de la localidad, sin haberse considerado oficial. El escudo oficial actual del municipio de Salvador Alvarado, cuya cabecera se encuentra en Guamúchil, es otro y tuvo su origen en 1978.
Por Jesús Rafael Chávez Rodríguez

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